El ofrecimiento mexicano se produce en momentos en que las operaciones de búsqueda continúan en las regiones más afectadas. El terremoto de magnitud 7.4 provocó graves daños especialmente en Cali, Pereira y otras zonas del occidente colombiano, donde las autoridades mantienen trabajos entre edificios derrumbados y estructuras inestables.
Ante ese escenario, México organizó el Agrupamiento Cali con especialistas capaces de participar en búsquedas entre escombros, brindar atención médica y apoyar tareas logísticas. La fuerza se complementa con binomios caninos y equipos técnicos utilizados habitualmente por las Fuerzas Armadas mexicanas durante emergencias y desastres.
También se encuentran disponibles cuatro toneladas de medicamentos, más de ocho toneladas de herramientas, casi 9 mil despensas y cerca de 14 mil canastas alimentarias. La preparación anticipada permite que los recursos puedan movilizarse con rapidez o adaptarse a las necesidades que Colombia comunique oficialmente.
La postura colombiana más reciente indica que sus equipos nacionales se mantienen al frente de las operaciones y por ahora no requieren el ingreso de brigadas internacionales de rescate. Esto significa que el contingente mexicano continúa en espera, mientras la ayuda puede concentrarse en insumos y asistencia humanitaria para las familias afectadas.