La emergencia ambiental continúa activa en el municipio de Naco, Sonora, después de que varias unidades de un tren de carga salieran de las vías y ocasionaran el derrame de cerca de 60 mil litros de hidrosulfuro de sodio. El incidente se presentó en una zona rural cercana al Rancho Potrero El Cobre, dentro del ejido Cuauhtémoc y a poca distancia de la frontera con Arizona.
Tras el reporte, elementos de Protección Civil, cuerpos de emergencia, personal de Profepa y representantes de las compañías involucradas acudieron al lugar para acordonar el área y controlar la contingencia. También se contó con apoyo de autoridades federales para resguardar el sitio mientras avanzaban los trabajos técnicos y la investigación sobre las causas del descarrilamiento.
Uno de los puntos centrales de la investigación es establecer si el producto químico alcanzó un arroyo o se filtró en el terreno. La Conagua realiza monitoreos y muestreos, mientras que la Profepa revisa las condiciones de los vagones, el volumen recuperado y los posibles efectos sobre la vegetación, la fauna y los recursos hídricos de la región. Los resultados definitivos de estos estudios todavía no han sido publicados.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Profepa y la Secretaría de Medio Ambiente permanecen en la zona evaluando los impactos y las medidas que deberán aplicarse. Ferromex, por su parte, aseguró que contuvo la fuga y trabaja en la recuperación del producto y el restablecimiento de la vía; aun así, las autoridades ambientales determinarán si existen responsabilidades y si será necesario iniciar acciones de reparación o sanción.